¿Aún no te lo crees, verdad?

Lo que voy a decir no es de buena educación.  Sin embargo, no puedo ni debo callarme.

Cuando vi las miles de personas acampadas en la Puerta del Sol y otras plazas, solo pude exclamar:

“¡FUISTEIS ADVERTIDOS!”

Verás, hace más de seis meses iniciamos conversaciones con políticos y jefes de campaña de todo el país, y les hicimos varias predicciones.

Dijimos que estas elecciones serían las primeras donde internet sería protagonista.  Dijimos que la red era la única manera de conectar con muchas personas “desenganchadas” de los medios tradicionales.  Dijimos que internet puede y debe mover a la acción en el mundo real — en la calle.  Dijimos que la combinación de comunidad y pasión crea una fuerza imparable.

En definitiva, dijimos que estábamos ante el comienzo de una nueva manera de hacer política.

Dimos conferencias.  Visitamos jefes de campaña.  Hablamos con candidatos y líderes políticos.  ¿Y cual fue el resultado?

Todos asentían con la cabeza.
Todos alababan el gran “potencial del medio”.
Algunos, muy pocos, nos contrataron.

Y NINGUNO SE LO CREYÓ.

Lo más triste de toda esta historia es que aún no te lo crees, ¿verdad?

Lo que estamos viviendo en Madrid y en plazas de ciudades de toda España solo es el comienzo.  Este país está harto de unos políticos que no solo son ignorantes, sino que además no quieren aprender.

Pensáis que es un movimiento de unos pocos jóvenes antisistema.  Pero no lo es.

Es el fiel reflejo de un pueblo cansado de estupideces.

Cuando dijimos que la campaña política tradicional estaba obsoleta, era porque las personas ya no creen en un candidato sonriente – retocado hasta lo inverosímil en el photoshop.  Ya no nos convencen los mensajes recibidos a través de unos medios de comunicación tan alineados con el poder que producen repulsión.  Ya no cuelan los viejos discursos vacíos y rancios.  Sencillamente eso no es democracia es un engañabobos.

Si miles de personas son capaces de salir a a la calle, enfrentándose a la lluvia y a la policía, pidiendo “Democracia real ya” es porque saben que otra democracia es posible.  No solo es la frustración del paro lo que les mueve, es el convencimiento de que se puede estructurar la política de otra forma, basada en una idea simple pero incuestionable:

Las personas quieren ser escuchadas.

Hace más de medio año, dijimos que estas personas podían ser unidas tras un proyecto político ilusionante.  Dijimos que la red puede ser un vehículo precioso para impulsar el cambio.  Argumentamos que solo hacía falta acercarse, escuchar y atreverse a ceder un poco del protagonismo.

Señores políticos – mirasteis todos a otro lado, “no será para tanto.”  Y tristemente la mayoría seguiréis mirando para otro lado.  Unos por que no lo creen y otros porque, creyendo, les da pánico.

Dijimos que internet no era opcional.  Que queriendo o no, iba a influir en la vida política.  A riesgo de sonar grosero, tuvimos razón.  Y lo que es más – eso solo es el principio.

Ahora veremos algunos pobretones aprovechados intentando arañar unos miserables votos sin hacer la más mínima reflexión, mientras otros ignoran lo obvio.  Los tertulianos especulan sobre “¿quién sacará los  réditos?”

Pero ninguno ha parado a escuchar de verdad.

Lo que está ocurriendo en Madrid no es de derechas ni de izquierdas.  Es de personas cansadas de ser tratados como imbéciles.  Podéis pensar que el 23 de Mayo todo habrá acabado, pero no será así.

Eso también pensó Hosni Mubarak.  ¿Y ahora donde está?